La Coronilla de la Divina Misericordia es una oración revelada por Jesús a santa Faustina Kowalska. Se reza sobre las cuentas del Rosario y es especialmente poderosa a las tres de la tarde, la Hora de la Misericordia. Es también especialmente recomendada para rezar junto a los moribundos o por ellos.
Inicio
Señal de la Santa Cruz
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Padrenuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Avemaría
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Credo
Creo en Dios Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Cinco decenas
En cada decena: una vez el ofrecimiento al Padre Eterno, diez veces se pide misericordia.
Primera decena — cuenta grande
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.
Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Segunda decena — cuenta grande
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros nuestros pecados y los del mundo entero.
Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Tercera decena — cuenta grande
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros nuestros pecados y los del mundo entero.
Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Cuarta decena — cuenta grande
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros nuestros pecados y los del mundo entero.
Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Quinta decena — cuenta grande
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros nuestros pecados y los del mundo entero.
Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Conclusión
Santo Dios — × 3
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.